Hablo con muchas personas y todas tienen miedo. Miedo por la incertidumbre, por su familia, porque sus únicas defensas son ellos mismos. Pero también veo fuerza. Personas que confían en resistir, en saber encontrar nuevas posiciones, incluso nuevos motivos y valores que les muevan.
Miedo a la enfermedad.
Si, también hay quien se instala en la queja; y con todo el derecho del mundo.