Cada persona que llega a nosotros no llega por casualidad, Dios cuando nos permite conocer a alguien, es una conexión, ésa persona no llega porque sí, siempre toda persona llegará para aportar, independientemente lo difícil que sea, toda persona llega a conectar.
La historia de la Biblia es una historia de conexiones, fueron conexiones para un propósito superior.