El ataque del enemigo es a simple vista un ataque a nosotros, y lo hace a través del desorden, del vacío y las tinieblas. Son las tres cosas con las que continuamente luchamos, eso a través de las ataduras, flaquezas o pecado.
El ataque del enemigo es a simple vista un ataque a nosotros, y lo hace a través del desorden, del vacío y las tinieblas. Son las tres cosas con las que continuamente luchamos, eso a través de las ataduras, flaquezas o pecado.