Es una grandeza que trasciende en este mundo y que permanece para la eternidad. Jesús dejó claro lo que significa ser grande en Mateo 23:11. Esto no es un ideal, sino un mandato, pues el servicio es el camino hacia la grandeza. Necesitamos aprender a servir, incluso Jesús, el Hijo de Dios no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida.