Los regalos, todo lo bueno, viene de Dios, es el Padre de las luces, en Él no hay sombra ni cambio, lo que dice, es, hay una coherencia completa. Esto lo enseña Santiago 1:17. ¿Por qué nos volvemos víctimas? Porque nos paralizamos.
Los regalos, todo lo bueno, viene de Dios, es el Padre de las luces, en Él no hay sombra ni cambio, lo que dice, es, hay una coherencia completa. Esto lo enseña Santiago 1:17. ¿Por qué nos volvemos víctimas? Porque nos paralizamos.