Como personas que estamos creciendo en la fe, nuestro deber no solamente es crecer, porque hay personas que crecen en conocimiento pero ¿Qué tanto están gozando de credibilidad? Hay un abismo entre crecer y ser creíble porque no sirve de nada señalar la gracia de Dios a menos de que dicha gracia esté operando en tu vida y a través de ella en otras personas.