Dios no solamente quiere que seamos creyentes disciplinados, sino que seamos también conquistadores. La vida cristiana no es solo servicio ni solo crecimiento y si estos dos aspectos se combinan, Dios abrirá cinco puertas ante nuestros ojos.
Dios no solamente quiere que seamos creyentes disciplinados, sino que seamos también conquistadores. La vida cristiana no es solo servicio ni solo crecimiento y si estos dos aspectos se combinan, Dios abrirá cinco puertas ante nuestros ojos.