Mateo 18:20. ¿Alguna vez has hecho la misma pregunta que Pedro? ¿Hasta cuándo tengo que seguir perdonando si él o ella no cambia? Pero Jesús lo sorprendió con su respuesta: No hay límite. El perdón de Dios no es parcial, es total, no es condicional, es radical. El que ha sido perdonado, actúa como alguien perdonador.