Todas las artes hicieron de este momento su momento de inspiración. Cleopatra sedujo a César y también a Marco Antonio. Tuvo Hijos con ellos y al final, la suerte de estos hijos la decidió Octaviano que se quedó sólo al mando de Roma.
Ambos acabaron suicidándose, cada uno a su estilo y Octavio dejó el suyo con su propia "decisión final".