Hay una cuestión de justicia que no suele ocupar los titulares de los medios de comunicación: la presencia de mujeres laicas en los tribunales de la Iglesia. Aunque su participación es posible desde hace décadas, su número sigue siendo reducido. Es fundamental detenerse a analizar el significado de esta realidad, sus implicaciones dentro de la estructura eclesial y los desafíos que aún quedan por afrontar. Más allá del acceso a estos cargos, la presencia femenina en estos espacios interpela a la institución y abre una reflexión sobre las dinámicas de poder en la Iglesia, tradicionalmente vinculadas al ministerio ordenado. Hay que hablar de justicia no solo en términos de su aplicación o recepción, sino también como una tarea en la que toda persona bautizada está llamada a involucrarse. En los últimos años, el impulso del papa Francisco ha favorecido la incorporación de más mujeres en funciones de responsabilidad dentro de la Curia y otras instancias eclesiales. Sin embargo, este proceso aún avanza con lentitud si se compara con el mundo civil. En el episodio de hoy reflexionamos sobre la necesidad de promover una participación femenina más efectiva, no como una concesión, sino como una cuestión de corresponsabilidad y justicia dentro de la comunidad cristiana.