Crecimos dentro d una sociedad que valora y venera enormemente la apariencia física, incluso mucho más que nuestra inteligencia. En donde la belleza parece ser el punto de partida que determina nuestro exito cómo mujeres. Así que, de alguna manera internalizamos que mientras más “perfectas” nos viéramos, más aceptadas íbamos a ser y más éxito íbamos a conseguir.
Es ahí, donde comienza una lucha Inagotable con nuestro cuerpo y con nuestra apariencia física en general. ¿Te has encontrado también tú en guerra contigo misma y tú apariencia?