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Manuela Sáenz fue una mujer de origen quiteño que formó parte del Estado Mayor en Perú en el marco del proceso independentista de la nación andina. Sáenz y Bolívar se conocieron en Quito, cuando el Libertador se encontraba en la cúspide de su gloria, y entre ellos surgió un profundo amor.
Años después, en los días previos a la Convención de Ocaña, ella llegó a Bogotá, hospedándose en la Quinta de Bolívar. Se presume que en este salón, ubicado en la Casa Museo Quinta de Bolívar en Bogotá, estaba el oratorio de la casa, que se transformó en un salón de tertulias con su llegada .
Manuela causó toda clase de comentarios entre la sociedad santafereña, debidos a un comportamiento y unas expresiones que poco se ajustaban a los cánones femeninos de la sociedad conservadora de la época. Su sagacidad le permitió identificar amigos y enemigos del proyecto político bolivariano y descubrir las intrigas de los adversarios del Libertador Simón Bolívar, como cuando salvó al prócer venezolano del atentado realizado el 25 de septiembre de 1828. En 1835, Francisco de Paula Santander exilió a Manuela Sáenz, quien terminó sus últimos días en Paita (Perú).
By Casa Museo Quinta de Bolívar5
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Manuela Sáenz fue una mujer de origen quiteño que formó parte del Estado Mayor en Perú en el marco del proceso independentista de la nación andina. Sáenz y Bolívar se conocieron en Quito, cuando el Libertador se encontraba en la cúspide de su gloria, y entre ellos surgió un profundo amor.
Años después, en los días previos a la Convención de Ocaña, ella llegó a Bogotá, hospedándose en la Quinta de Bolívar. Se presume que en este salón, ubicado en la Casa Museo Quinta de Bolívar en Bogotá, estaba el oratorio de la casa, que se transformó en un salón de tertulias con su llegada .
Manuela causó toda clase de comentarios entre la sociedad santafereña, debidos a un comportamiento y unas expresiones que poco se ajustaban a los cánones femeninos de la sociedad conservadora de la época. Su sagacidad le permitió identificar amigos y enemigos del proyecto político bolivariano y descubrir las intrigas de los adversarios del Libertador Simón Bolívar, como cuando salvó al prócer venezolano del atentado realizado el 25 de septiembre de 1828. En 1835, Francisco de Paula Santander exilió a Manuela Sáenz, quien terminó sus últimos días en Paita (Perú).