Hay una declaración que es una de las más hermosas que podemos encontrar en las Escrituras 1 Corintios 13. El verso 8 dice: El amor nunca falla. Este verso nos habla de la permanencia, de la perfección del amor de Dios, una verdad que trasciende a los cambios y desafíos de este mundo. El apóstol Pablo nos recuerda que el amor de Dios en nuestra vida es eterno.