Si creemos en el Señor y en nosotros mismos, no habrá nada que esté fuera de nuestras posibilidades y aún más grandes. ¿De qué estamos llenando nuestra mente? Definitivamente, de la abundancia del corazón habla la boca, (así lo enseña la Biblia) y nosotros vamos a expresar lo que tenemos en nuestra mente.