Y al final he caído. Compro en el Mercato del Porcellino, en la loggia del Mercato Nuovo, que se llama así por el jabalí de hocico brillante al que todo el mundo quiere tocar.
Y al final he caído. Compro en el Mercato del Porcellino, en la loggia del Mercato Nuovo, que se llama así por el jabalí de hocico brillante al que todo el mundo quiere tocar.