Háblame Señor
Una verdadera conversación, donde nos disponemos a escuchar lo que el Señor tiene que decirnos a cada uno. Hacer su voluntad, incluso cuando parece que las cosas no saldrán a nuestro favor.
Actuar como verdaderos siervos del Rey, abriendo bien los ojos y los oídos para ver y escuchar sus designios.