Pasión Astronómica

2025 - 43: Guía Semanal del Cielo: Oct. 20 a Oct. 26


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¡Hola, entusiastas del cosmos, y bienvenidos a un nuevo episodio de "Pasión Astronómica"! Soy su anfitrión y estoy encantado de que nos acompañen para explorar las maravillas que nos depara el cielo en la semana 42 del año, del 20 al 26 de octubre. Prepárense, porque esta va a ser una semana absolutamente excepcional para la observación. La razón principal es la llegada de la Luna Nueva, que nos regalará un cielo oscuro y profundo, el telón de fondo perfecto para el evento estelar de la semana: el pico de la espectacular lluvia de meteoros Oriónidas.
En el episodio de hoy, no solo nos sumergiremos en este increíble espectáculo de estrellas fugaces, sino que también haremos nuestro recorrido diario por el firmamento para no perdernos ninguna joya celeste. Además, tendremos una guía completa para localizar los planetas visibles y, para los observadores más dedicados, lanzaremos algunos desafíos de observación que pondrán a prueba su pericia y paciencia.
Así que busquen su silla más cómoda, preparen una bebida caliente y, si es posible, aléjense de las luces de la ciudad. El viaje celestial de esta semana está a punto de comenzar. ¡Empezamos nuestro recorrido con la noche del lunes!
Recorrido Celestial Diario: Del 20 al 26 de Octubre
Cada noche, el cielo nos ofrece una configuración estelar única, un lienzo efímero que cambia con el paso de las horas y los días. Prestar atención a estos cambios diarios es lo que convierte la observación astronómica en una aventura sin fin. A continuación, les presento la guía día a día para que no se pierdan nada importante esta semana.
Lunes, 20 de Octubre: Esta noche, al caer la oscuridad, dirijan su mirada hacia el suroeste para localizar la brillante estrella Altair. Para confirmar que están en el lugar correcto, busquen a la aún más brillante Vega, que estará lejos a su derecha o arriba a su derecha. Una vez que tengan a Altair, úsenla como punto de referencia. Hacia su esquina superior izquierda, a la distancia de un puño con el brazo extendido, encontrarán la pequeña y distintiva constelación de Delphinus, el Delfín. Un poco más cerca, hacia la esquina superior derecha de Altair, yace la constelación más pequeña y tenue de Sagitta, la Flecha. Si la contaminación lumínica de su ciudad dificulta verlas, no se rindan: unos simples binoculares revelarán estas delicadas formaciones.
Martes, 21 de Octubre: ¡La gran noche ha llegado! Hoy es el pico de la lluvia de meteoros Oriónidas. El mejor momento para la observación será en las horas previas al amanecer, cuando el radiante de la lluvia —el punto del que parecen emanar los meteoros, ubicado en la punta de la maza de Orión, a los pies de Géminis— esté alto en el cielo. Aunque los meteoros pueden aparecer en cualquier parte del firmamento, si trazan su trayectoria hacia atrás y esta los lleva a ese punto, sabrán que han visto una Oriónida. La gran ventaja es que no tendremos la interferencia de la Luna, ya que la fase de Luna Nueva ocurre precisamente hoy a las 8:25 a.m. (hora del este), garantizando la máxima oscuridad.
Miércoles, 22 de Octubre: Ayer tuvimos la Luna Nueva, y esta noche cosechamos los frutos de esa oscuridad total. Es la oportunidad perfecta para la caza de objetos de cielo profundo, y les propongo un desafío poético: encontrar cuatro cúmulos globulares apodados "Las Últimas Flores Silvestres" del otoño. Busquen a M71 ("Sagittifolia") junto a la constelación de Sagitta, M15 ("Queen Anne's Lace") cerca de la nariz de Pegaso, M2 ("Watercress by the Stream") en Acuario, y M30 ("Seaflower of the Deep") en la parte sur de Capricornio. Además, el asteroide Ceres, con una magnitud de 7.7, estará al alcance de sus binoculares cerca de la estrella Phi1 Ceti.
Jueves, 23 de Octubre: Esta noche, el protagonista del noreste es la brillante y centelleante estrella Capella. A su derecha, a una distancia aproximada de tres puños con el brazo extendido, podrán ver el famoso cúmulo de las Pléyades. A medida que avance la noche, verán cómo la estrella Aldebarán emerge en el horizonte justo debajo de ellas. Entre Capella y las Pléyades se extienden las estrellas de la constelación de Perseo, atravesando la Vía Láctea invernal.
Viernes, 24 de Octubre: Hoy les propongo un "desafío crepuscular". Unos 30 o 40 minutos después de la puesta de sol, miren muy bajo hacia el suroeste y busquen la delgadísima Luna creciente. La clave aquí es usar binoculares o, mejor aún, un telescopio. Con ayuda óptica, intenten localizar la estrella anaranjada Antares, que estará parpadeando a solo uno o dos grados por encima o a la derecha de la Luna (para observadores en Norteamérica).
Sábado, 25 de Octubre: A medida que nos acercamos a Halloween, el cielo nos ofrece un fenómeno poético: "El Fantasma de los Soles de Verano". Durante varias noches centradas en el 25 de octubre cada año, la estrella Arturo, que verán brillar a baja altura en el oeste-noroeste durante el crepúsculo, marca el lugar exacto en el cielo donde se encontraba el Sol a la misma hora durante los calurosos días de junio y julio. Es como ver el frío fantasma del Sol de verano que ya se ha ido. Además, la Luna creciente cruzará la constelación de Sagitario, pasando por la famosa figura de la Tetera.
Domingo, 26 de Octubre: La Luna creciente sigue su viaje y esta noche la encontraremos colgando a baja altura en el suroeste justo después del anochecer. Para los observadores en Norteamérica, la Luna parecerá flotar delicadamente justo encima del "pico" de la Tetera de Sagitario. No esperen demasiado para observarla, ya que tanto la Luna como la Tetera se ocultarán rápidamente en el horizonte.
Y con este recorrido diario, hemos visto cómo el cielo se transforma noche a noche. Ahora, vamos a centrarnos en el evento principal: la lluvia de meteoros que nos visitará en su máximo esplendor.
Las lluvias de meteoros son uno de los espectáculos más fascinantes y accesibles del cielo nocturno. Son el rastro polvoriento que dejan los cometas en su órbita alrededor del Sol, y cuando la Tierra atraviesa estas nubes de escombros, las partículas se queman en nuestra atmósfera, creando las famosas "estrellas fugaces". Esta semana, las protagonistas son las Oriónidas, un evento que no querrán perderse.
Según la Organización Internacional de Meteoros (IMO), en un año normal, las Oriónidas producen entre 10 y 20 meteoros por hora en su pico. Sin embargo, esta lluvia es conocida por su variabilidad. En años excepcionales, como los que vivimos entre 2006 y 2009, las tasas se dispararon hasta alcanzar entre 50 y 75 meteoros por hora, rivalizando con las famosas Perseidas de agosto.
El astrónomo y divulgador Bob King, de la revista Sky & Telescope, comparte su plan y nos da algunos consejos valiosos. Él dice:
"Asumiendo buen tiempo, pondré mi alarma a las 3 a.m. y observaré hasta las 5 desde una silla de jardín. Una hora es el mínimo para observar una lluvia de meteoros, pero si aguantas dos, verás toda la gama que la lluvia puede ofrecer, desde destellos diminutos en el límite de la visión hasta posibles bolas de fuego."
King también nos recuerda la importancia de la mentalidad correcta para disfrutar de la experiencia. La observación de meteoros requiere paciencia y, sobre todo, expectativas realistas. Él reflexiona:
"Cada vez que me acomodo en la silla y me subo la manta de lana hasta la barbilla, me sorprende que la lluvia ocurra. El hecho de que suceda se siente extrañamente milagroso, de la misma manera que la primera nevada de la temporada comienza con un solo copo."
Así que, con este espíritu de asombro y paciencia, les animo a abrigarse bien y dedicarle un tiempo a este regalo del cosmos.
Ahora, pasemos de los rápidos y fugaces meteoros a los majestuosos y lentos movimientos de los gigantes de nuestro sistema solar.
Guía Planetaria de la Semana
La observación planetaria tiene un encanto especial. A diferencia de las estrellas, los planetas se mueven, cambian y nos muestran detalles fascinantes a través de un telescopio. Esta semana, tenemos un desfile planetario que abarca desde el atardecer hasta el amanecer.
Mercurio y Marte Estos dos planetas permanecen muy bajos en el resplandor del atardecer, lo que los convierte en un verdadero desafío. Necesitarán ayuda óptica, como unos binoculares potentes, para tener alguna posibilidad de verlos. Su conjunción tuvo lugar los días 18 y 19, pero seguirán muy juntos.
Venus El brillante "lucero del alba" domina el cielo del este justo al comienzo del amanecer. Notarán una curiosa ilusión óptica: a medida que el cielo se ilumina, Venus parece desvanecerse, aunque su brillo real no cambia. Es un recordatorio fascinante de cómo nuestra percepción y la realidad externa son dos cosas distintas. De hecho, si observaron el cielo en la mañana del domingo 19, habrán visto a la delgada Luna menguante acompañando a Venus en su ascenso.
Júpiter El rey de los planetas, con su imponente magnitud de -2.2, sale alrededor de las 11 p.m. o la medianoche y domina el cielo oriental. Lo encontrarán en la constelación de Géminis, con las estrellas Cástor y Pólux brillando justo a su izquierda superior. En un telescopio pequeño o mediano, su vista es espectacular, mostrando sus bandas nubosas e incluso, en noches de buena visibilidad como la capturada por Tim Dearing, la diminuta sombra de una de sus lunas proyectada sobre las nubes del planeta, cerca de su borde inferior izquierdo. Y para los madrugadores, justo antes del amanecer, verán a Júpiter, Cástor y Pólux muy altos en el sur, con la estrella Proción debajo de ellos y la majestuosa constelación de Orión de pie, un poco más abajo a su derecha.
Saturno Al caer la noche, busquen el punto más brillante en el este-sureste: ese es Saturno, con una magnitud de +0.8. A su izquierda superior verán el Gran Cuadrado de Pegaso; el cual se sitúa arriba a su izquierda, y para cuando Saturno cruce el meridiano —es decir, su punto más alto hacia el sur, alrededor de las 11 p.m.— el cuadrado estará directamente sobre él. A través de un telescopio, sus famosos anillos se presentan casi de canto, una perspectiva única y fascinante. Imágenes como la de AstroCreo demuestran que incluso con un telescopio pequeño se pueden capturar sus lunas más brillantes, como Titán, Tetis y Dione.
Urano y Neptuno Para los observadores con telescopio, Urano (magnitud 5.6) es un objetivo alcanzable. Para encontrarlo, busquen en la constelación de Tauro, a solo 4 grados de las Pléyades, donde se revelará como un pequeño punto no estelar. Neptuno (magnitud 7.8) es aún más desafiante; se encuentra a pocos grados de Saturno, por lo que pueden usar al planeta anillado como su principal punto de referencia para localizar este tenue "punto de alfiler". Para una localización precisa, les recomiendo consultar mapas estelares detallados, como los que se encuentran en publicaciones como la revista Sky & Telescope.
Como pueden ver, desde los planetas más cercanos hasta los gigantes gaseosos más lejanos, el cielo de esta semana está repleto de oportunidades para todos los niveles de observación.
Y así llegamos al final de nuestro recorrido celestial. Esta semana nos invita a mirar hacia arriba con un propósito claro: maravillarnos con el pico de la lluvia de meteoros Oriónidas bajo un cielo sin Luna, explorar cúmulos globulares como si fueran las últimas flores de la temporada y seguir el lento y majestuoso baile de los planetas a través del firmamento.
Desde el desafío de encontrar a Antares junto a la Luna creciente hasta la contemplación del fantasma del Sol de verano en la estrella Arturo, cada noche tiene una historia que contarnos. Les animo a salir, aunque sea solo por unos minutos, a respirar el aire fresco de la noche y a conectar con el universo.
Gracias por acompañarnos una vez más en "Pasión Astronómica". Espero que esta guía les inspire a disfrutar del increíble espectáculo que tenemos sobre nuestras cabezas.
Cielos despejados para todos, ¡y hasta la próxima semana!
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Pasión AstronómicaBy osoriosabas