Hay virtudes que deberíamos desarrollar en nuestro diario vivir; una de ellas es la amabilidad, la cual nos conduce al logro de la felicidad. La amabilidad actúa estrechamente con otras dos grandes virtudes: la paciencia y el silencio. Si tenemos las tres, obtendremos la bondad y, bajo el conjunto de todas, viviremos en armonía y arrobamiento, en paz y confort.
Libros: La voz del YO SOY, vol. 2 (clase de Donald Ballard), Boletines Privados de Thomas Printz, vol. 4.
Ser divino: Kwan Yin.