Hoy vamos a abrir la cúpula para mirar algo que nos acompaña cada día pero que, paradójicamente, es uno de los objetos más engañosos del firmamento: nuestro Sol. Solemos dibujarlo amarillo desde la infancia, pero hoy vamos a despojarnos de los filtros de la atmósfera para descubrir su verdadera esencia, una luz blanca y total que esconde en su interior todas las notas del arcoíris.