No hacer nada, es hacer demasiado. Para descansar, renovarse es necesario detenerse. Existe una práctica ancestral en la Biblia que nos invita a los creyentes a detenernos, a deleitarnos en Dios, a contemplarlo a Él: el Sabbat. Entender el Sabbat puede transformar nuestra vida. Ésta es la base de los hábitos que generan salud mental.