Debemos aceptar el hecho de que habrán momentos en que Jesucristo actué de una manera extraña con nosotros, como lo dice Mateo 15. En este pasaje hay tres maneras en las que Jesús respondió de manera extraña, pero debemos comprender la profundidad de éstas tres cosas y debemos suponer que también seremos pasados por éstas tres situaciones.