El corazón del hombre traza un rumbo pero sus pasos los dirige el Señor. Proverbios 16:9 Las cartas no están hechas, porque en el transcurso de la realización de lo que hemos proyectado, de nuestras metas, pueden haber imprevistos, sorpresas o retrocesos pero ninguno de esos hechos puede hacernos abortar lo que Dios tiene planeado para nosotros.