Las agresiones pasivas son como esa lluvia que no golpea de frente pero que cala hasta los huesos. Existe una violencia que se disfraza de buena educación y es importante reconocerla para poner límites a esa actitud pasiva – agresiva.
Las agresiones pasivas son como esa lluvia que no golpea de frente pero que cala hasta los huesos. Existe una violencia que se disfraza de buena educación y es importante reconocerla para poner límites a esa actitud pasiva – agresiva.