Hay una oración profunda que está escrita en Jueces 6:17 “Dame una señal”. Dios no da señales para cosas simples, da señales cuando las decisiones son trascendentales, decisiones en las que no puedes equivocarte. En ciertos momentos de la vida todos desearíamos tener una señal clara e innegable de Dios indicando que dirección debemos tomar, hemos deseado que los deseos de su corazón sean claros para nosotros.