En Cristo somos escogidos, así nos lo enseña la Biblia en Efesios 1:4 Según nos escogió Él antes de la fundación del mundo. Dios decidió escogernos, no hicimos algo meritorio, pero nos escogió, quiso elegirnos. No solo nos ha elegido, también nos amó, así lo dice 1 Juan 3:1.