Es importante que trabajemos en el enfoque. ¿Recuerdas la historia de José? Veamos la escena: Se preparaba para casarse con su novia, con quien jamás había tenido intimidad pero de pronto, ella le anuncia que estaba embarazada, y que el Padre es Dios. Es difícil, pero José amaba a María. Confía en el Señor con todo tu corazón y no en tu propia inteligencia. Eso nos recuerda Proverbios 3:5-6.