Cuando Jesucristo estuvo en el desierto, fue tentado a través del gusto, Dios tiene gusto. Hay cosas que le agradan a Dios. Y ¿Qué le agrada a Dios? Quienes tienen la capacidad de tener un corazón sencillo en su presencia. Cuando nos acercamos a Jesús, comenzamos a deleitarnos en lo que a Él le agrada, en sus gustos.