La parábola de las diez vírgenes es muy famosa. El trabajo de ellas es tener una lámpara encendida mientras el novio llega a casarse con la novia, cinco de ellas tenían aceite y las otras cinco no. Este también es un mensaje profético, hace referencia a que el Señor viene a casarse con su iglesia y aquellas vírgenes nos representan, pues debemos tener la lámpara encendida pero a su vez, nos recuerda la importancia inherente que tenemos de ser diligentes.