Como hijos de Dios debemos controlar nuestras emociones, es mejor vivir como una persona que sabe aprovechar las emociones, porque el manual de la vida nos manda a crucificar la carne, no las emociones según Gálatas 5:24. La secuencia del manual de la vida es clara, tus emociones deben ser controladas por tu ánimo mental y tu mente debe ser controlada por tu voluntad.