Nuestra estima. Moisés en su corazón entendía que no pertenecía a Egipto, y cuando es llamado por Dios, él tenía que sanar su estima. Nosotros sabemos quienes somos en el Señor y nuestro Padre, para desarrollar nuestro bienestar lo primero que hará es sanar nuestra estima porque somos hechos a la imagen y semejanza de Dios.