¿Alguna vez has pensado en tu nombre? Porque el nombre no es solamente un sonido, sino que es un símbolo que representa lo que los proyectan en la vida de sus hijos. Otros eligieron por nosotros. En la Biblia, el nombre era el destino.
¿Alguna vez has pensado en tu nombre? Porque el nombre no es solamente un sonido, sino que es un símbolo que representa lo que los proyectan en la vida de sus hijos. Otros eligieron por nosotros. En la Biblia, el nombre era el destino.