En el crecimiento espiritual, debemos aprender a estar unánimes, y en este crecimiento espiritual que debe gestarse está determinado por las “sendas llanas” y es el que quieras caminar por sendas planas, porque hay personas que quieran vidas sin montañas, sin valles, pero no es posible. Hay momentos en que todos necesitamos ayuda, ver hacia dónde se debe caminar, pero muchas veces caminamos hacia lo desconocido, y sucede a la gran mayoría de personas.