En este tiempo tenemos que aprender a diferenciar entre juzgar y discernir porque el mandato de Jesús fue no juzgar, sin embargo, podemos sacar de contexto ese pasaje utilizándolo de forma errónea perjudicando a alguien más. Aunque sí debemos expresar aquello en lo que alguien se equivoca, no debemos caer en el juzgar no mostrando discernimiento.