La oración de David en 2 Samuel 12:13 fue sencilla, contundente pero eficaz: He pecado. David intentó desesperadamente ocultar el pecado bajo una manta de engaño, y eso suele suceder cuando sabemos que hemos fallado, se trata de ocultar para que nadie se entere, pero fracasó. Cuando una persona está obstinada en su pecado, hay varios síntomas que va a presentar. Te invito a que las conozcas y escuches la enseñanza completa.