Suele pasar que encontramos descontento en medio de nuestro interior cuando vemos cómo aquellos que logran con creces los antojos de su corazón y se mofan de todas las cosas que hacen dañando a otros, y de pronto tú estás haciendo las cosas bien, te esfuerzas por hacer las cosas justamente, lo más honrado posible, y te preguntas ¿Cómo es que aquel disfruta haciendo ésas cosas incorrectas, que no están bien, aprovechándose de la necesidad ajena prosperan y crecen y yo que estoy haciendo de la mejor manera y de la manera correcta, no avanzo? ¿Qué sucede? Y comienzas a impacientarte.