Para los problemas complejos, Dios nos da soluciones simples. Está escrito en Lucas 1:48 María dijo: Dios tiene especial cuidado de mí, que soy su humilde esclava. Desde ahora todos me dirán: María, Dios te ha bendecido. Ella logró entender que Dios tenía una respuesta simple a su preocupación.