El resultado principal de la vida de una persona que decide vivir por fe es el mismo que caracterizó a Jesucristo, por eso debemos hacer reverdecer el mundo, Él hizo que las cosas tomaran vida, Dios nos manda, desde donde estamos a ser una tierra espiritualmente fértil, que tú arranques toda aridez, debes ser espiritualmente verde, como lo dice Ezequiel 47:9.