Juan 19:28 inicia con un grito de humanidad. Son las palabras de Jesús en la cruz: Tengo sed. Éstas palabras nos recuerdan la humanidad de Jesús, que Dios habitó entre nosotros y se hizo como uno de nosotros.
Juan 19:28 inicia con un grito de humanidad. Son las palabras de Jesús en la cruz: Tengo sed. Éstas palabras nos recuerdan la humanidad de Jesús, que Dios habitó entre nosotros y se hizo como uno de nosotros.