Si no te has molestado con Dios en algún momento, lo más probable es que tu dedicación, tu compromiso con Él o con la vida, no vale nada. Porque así como el Profeta Jeremías se frustró tanto con Dios que un día llegó a exclamar que Él era un torrente engañoso, así lo dice Jeremías 15:18. La única persona que nunca se molestó con Dios fue Jesús, debido a que comprendía perfectamente el plan de su Padre, así que si te has molestado con Dios es señal de dos cosas, y te invito a conocerlas.