Es muy posible que Dios te someta a amos o a personas contra tu voluntad en pro de tu formación espiritual. A veces esa persona que aunque no tenga fe, no tenga espiritualmente nada que aportar a mi vida, pueda hacerte madurar que tu guía espiritual. En esta vida, quien desarrolla realmente lo que somos, son nuestros contradictores, aquellos que están provisionalmente en nuestra vida.