
Sign up to save your podcasts
Or


En el episodio de hoy quiero hablarles de un tema que hace tiempo no tocaba, y quiero mirarlo desde una perspectiva diferente con ustedes. Puedo ver como este tema me ha limitado a mí, y limita a tantas personas a ir tras lo que quieren en la vida. Estoy segura de que el “qué dirán” ha arruinado muchos sueños. Quiero que evaluemos por qué nos importa tanto colectivamente, y cómo podemos soltarlo.
El qué dirán nos importa porque una de nuestras necesidades básicas como seres humanos es pertenecer. Ser parte de un grupo nos hace sentir seguros, importantes, relevantes y conectados. A nivel subconsciente estamos programados para pertenecer a un grupo, y no solo eso, también aportar algo importante y de valor a ese grupo.
A mí me gusta mucho imaginar cómo era la vida de nuestros antepasados. Me parece fascinante pensar cómo vivieron, las dificultades que pasaron, todo lo que tuvieron que hacer para sobrevivir y propagar la especie. En la era prehistórica, cuando aún no habíamos inventado la escritura ni existía civilización alguna, si no pertenecías a un grupo eso significaba una muerte segura.
Las probabilidades de morir eran más altas ya que al encontrarte solo, si te enfermabas, te envenenabas, te caías, o te acechaba un animal salvaje, no tenías defensa ni protección. Eran tiempos difíciles, la expectativa de vida en la prehistoria era 20 años de edad.
By Sayra Santiago5
1212 ratings
En el episodio de hoy quiero hablarles de un tema que hace tiempo no tocaba, y quiero mirarlo desde una perspectiva diferente con ustedes. Puedo ver como este tema me ha limitado a mí, y limita a tantas personas a ir tras lo que quieren en la vida. Estoy segura de que el “qué dirán” ha arruinado muchos sueños. Quiero que evaluemos por qué nos importa tanto colectivamente, y cómo podemos soltarlo.
El qué dirán nos importa porque una de nuestras necesidades básicas como seres humanos es pertenecer. Ser parte de un grupo nos hace sentir seguros, importantes, relevantes y conectados. A nivel subconsciente estamos programados para pertenecer a un grupo, y no solo eso, también aportar algo importante y de valor a ese grupo.
A mí me gusta mucho imaginar cómo era la vida de nuestros antepasados. Me parece fascinante pensar cómo vivieron, las dificultades que pasaron, todo lo que tuvieron que hacer para sobrevivir y propagar la especie. En la era prehistórica, cuando aún no habíamos inventado la escritura ni existía civilización alguna, si no pertenecías a un grupo eso significaba una muerte segura.
Las probabilidades de morir eran más altas ya que al encontrarte solo, si te enfermabas, te envenenabas, te caías, o te acechaba un animal salvaje, no tenías defensa ni protección. Eran tiempos difíciles, la expectativa de vida en la prehistoria era 20 años de edad.