El amor es determinado, no se cansa. El apóstol Pablo escribe en 1 Corintios 13:7 “El amor todo lo soporta” Dios, es un Dios determinante y decidió engendrarse en el vientre de María, no se detuvo; un ser que es inmaterial se hizo carne por nosotros. El que verdaderamente sabe amar, no se cansa.