La duda y la incredulidad aunque están conectadas, éstas son dos cosas diferentes. Primero nace la duda y después viene la incredulidad, y ésta, nos lleva al pecado.
La duda y la incredulidad aunque están conectadas, éstas son dos cosas diferentes. Primero nace la duda y después viene la incredulidad, y ésta, nos lleva al pecado.