Dios llama a cada uno de sus hijos para que se embajador, promotor de vida. Es de mucha terquedad negar que Dios puede utilizarnos y puede servirse de nosotros.
Dios llama a cada uno de sus hijos para que se embajador, promotor de vida. Es de mucha terquedad negar que Dios puede utilizarnos y puede servirse de nosotros.