Para comenzar a salir de los duelos es importante saber que vamos a donde Dios quiere que vayamos. Retomando la historia de aquel ciego en el Evangelio de Marcos, él se movía a donde quería pero cuando Jesús llega a su vida no fue más así. Todos queremos hacer lo que queremos por eso teníamos la vida desordenada. En nuestra ceguera Jesús nos encuentra, llega hasta dónde estamos y nos indica el camino: Cristo.