Hay un regalo que no es convencional. El regalo más grande que alguien pudo haber dado fue envuelto en cobijas y puesto en un pesebre y aun así, le costó todo al que dio el regalo. Romanos 3:24-25 enseña: Dios en su generoso amor, aprueba a todos gratuitamente. Es un regalo de Dios hecho posible porque Jesucristo hizo lo necesario para liberarnos del pecado. Ofreció a Jesucristo para hacer posible por medio de su muerte el perdón de los pecados.