El Perdón de corazón al que nos invita el Señor tiene su origen en la experiencia de ser alcanzados por la entrañable misericordia de Dios.
Podemos preguntarmos:
¿Experimento el perdón con la alegría de saber que el Señor nos hace nuevamente sus hijos?
¿Soy capaz de ver la herida del hermano que me hace un daño?