El galardón Josep Pla 2026 de ensayo reconoce el valor de "Anatomía de la esperanza", una obra que disecciona la profundidad de la condición humana. La propuesta de Francesc Torralba huye de los optimismos vacíos para defender la búsqueda consciente de un bien tan arduo como necesario. Su reflexión brota de una vivencia de soledad radical donde el silencio se convierte en el escenario para un reencuentro honesto con la propia fe. Tener esperanza exige creer que la realidad es moldeable y que el futuro puede rescatarse de las narrativas que solo auguran una deriva social inevitable. La persistencia ante lo que no es evidente permite mantenerse firme, impidiendo que el vacío existencial termine por apagar cualquier impulso vital. El compromiso con el otro actúa como un muro contra el individualismo, recordándonos que la red de apoyo es el refugio real frente al aislamiento. La escritura se revela como un ejercicio que nutre el espíritu y proyecta horizontes de luz allí donde muchos solo perciben el peso de la oscuridad. Un humanismo que vincula fe y razón permite afrontar los retos éticos actuales con una mirada universal, plural y comprometida con la trascendencia.