24º - PERDÓN
Cuesta más que el rencor,
pero pesa menos,
porque rompe la cadena
que ata pasados y presentes.
Perdonar es abrir la puerta
cuando la otra se cerró de golpe;
es aceptar que somos frágiles
y que todos podemos fallar
volviendo a sentirnos libres
cuando la culpa es del otro.
Perdonar no es olvidar,
no borra la herida ni la traición,
sólo libera el corazón
de cargar piedras que no te pertenecen.
Es elegir no vivir prisionero del daño,
es soltar el peso que nos rompe por dentro,
es dejar que el tiempo sane
lo que nosotros no podemos.
Quien perdona se libera primero,
y con ese gesto silencioso
abre espacio para su paz
para su esperanza.
Chema Muñoz©