Debes decidir qué quieres ser: un recipiente o un canal, porque nuestro servicio a Jesucristo está marcado entre estos dos tipos de personas, las que son un canal y las que son recipiente o acumuladores. En las dos esferas hay lo siguiente: en la primera esfera hay una vasta necesidad humana de todo índole, en la segunda esfera está la infinita provisión de Dios y nuestro cuerpo es la conexión entre estas dos esferas.